Angel o diablo
Que cosas¡¡¡¡ las veo tan lindas tan rubia, tan morena que me sale la vena maternal y me dan ganas de comermelas a besos, ay¡¡¡¡¡.
La versatilidad y condición de mutantes de estas pequeñitas (con dominio señora Carmen Calvo) son apabullantes, capaces de darte todo el cariño del mundo, sacar su mejor sonrisa de la chistera y en menos de un segundo son dos cucamonas locas sin sentido de los decibelios y con gran tino en eso de empujar. Es aquí cuándo demuestras la vena de institutriz y dices"¡Basta¡" con tono fuerte, seguro y contundente y nada no sucede nada, te miran con cara de pequeños diablillos y continuan su contienda. Uffff¡¡¡ que hago? solución: contar "1,2,3,4..." no sé lo que supondrá eso en sus pequeñas y avispadas mentes pero se despegan y vuelven a hablar con normalidad , a veces creo que hago una sesión de hipnosis por lo que me siento un poco mal pero el caso es que funciona.
Al retomar la cordura (yo por supuesto) les pregunto e intento dialogar con ellas para que se den cuenta de que no pueden estar todo el día sacando de quicio a todo cristo, porque sinceramente tienen que pelearse pero los gritos molestan una barbaridad ahí es dónde ellas se tornan dulces y angelicales nuevamente y te llenan la cara de besos sonoros y cariñosos.
Es una maravilla sentir sus cuerpecitos rodeandote de abrazos desinteresados creando un momento mágico y efímero por que llegada la situación (cuando las bajo al suelo) es como si tal cosa les hubiese dicho. Son angelitos y diablos a la vez, que capacidad demuestran, dos torbellinos de aire que consiguen que les des todo de tí. Impresionante, no?
Quizás por tener ese don le digo a mi hija (la morena) no quiero que crezcas más y ella muy resuelta me dice"mamá entonces no podré hacerme grande para conducir, ni tener una casa, ni..." que inocente, verdad? se cree que en el momento que se haga grande y disponga lo que desea será libre, no soy una madre muy convencional en eso de su educación yo no pretendo protegerla y que se coja a mis faldas rapidamente sino abrirle poco a poco los ojos a la realidad que nos rodea y que sea lo suficientemente coherente para ir tomando decisiones en todo aquello que le acontece, de ahí que la libertad deje que se la gane ella.
Creo que acertadamente mis dos tesoros (la coco rubia y la coco morena) son ambas cosas, angeles y diablos eso es lo que les hace ser tan especiales, no se ocultan, no tienen verguenza de pelearse, de decirse las cosas a la cara, de llorar y de tantas otras cosas que con el paso del tiempo los adultos por temor solemos ir ocultando para que no vean todo lo angeles o diablos que podemos llegar a ser, pues nuestras debilidades quedarían en la superficie y seríamos presa fácil para algunos predadores.
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