Baño de sirenas
Cuando se acurrucan en mi regazo, tengo la sensación de que llega esa ola que te lleva ,te arrastra hasta que te sumerges y llegas a respirar cual sirena bajo agua.
Aún a pesar de escuchar que todo pasa y las cosas no se vuelven a vivir de nuevo, no he sido hasta hace poco muy consciente de que esto es así. Ayer estuvimos buceando casi una hora, es impresionante como se dulcifican los comportamientos y lo que nos une el purificarnos bajo el H2O, cuando nuestras pieles se convirtieron al calor, sentí la suavidad y ternura de sus cuerpos como si regresaran a mi vientre.
Rodeadas fuera de nuestra piscina, estabamos solas con nuestra delicada inocencia cerrando los ojos y queriendo decirnos lo mucho que nos necesitabamos. Yo como madre lo sentí más, y cuando descansaron entre mis pechos latian 3 corazones intentando encontrar el ritmo, ritmo que aplaudimos entre chapoteos y movimientos de las olas del mar urbano. Nos prometimos no salir de allí hasta que nuestras colas de sirena se pusieran de color verde pero la naturaleza es sabia y Morfeo nos susurraba al oido: "shhhhh, venid conmigo".
Hace tiempo que no me desnudaba con ellas y la sensación de plenitud fué extraordinaria, no dejaré pasar tantos días, al menos hasta que dejemos de coger las 3 en la bañera.



