Por qué, por qué, los domingos por la tarde me abandonas
Y los jueves y los lunes..., muchas mujeres y ellas saben perfectamente a quienes me dirijo, a todas las que lo sienten y lo padecen, porque ¿cuántos buenos momentos nos ha dado el fútbol? a unas más que otras pero yo me quedo con aquel apabullante calor el día del Trofeo del Olivo en que comprendí que la aventura estaba comenzando.
Como una familia fuimos recorriendo los campos cada fin de semana, eramos nómadas en busca del alimento de la victoria, aquel que quisimos repartir para todos y todos no quisieron aceptarlo ni agradecerlo.
Yo para ser sincera me quedo con la entrega y pasión de cada uno de aquellos que en el palco se quedaban estupefactos ante tanto chupóptero sin poder remediar lo mercenario de la situación. Eso es el fútbol, si señor¡¡.
Si alguien se ha parado un poco en la situación, más de una nos merecemos el premio al pundonor como Mari Carmen, Choni y Capi el de la regularidad,con 500 km por delante y dos árabes podria caerle a esta que escribe y el premio al sacrificio y el compromiso a todos los varones que apechugando seguís ahí.
El vaiven del fútbol es duro nadie dijo que no lo fuera, aunque los ajenos al cotarro vean boato, berbena y prensa local del corazón y con ello tengan algun día de lo que hablar mientras se toman una cerveza con unas alcaparras y periódico en mano cortan patrones a todos aquellos que salieron en el Ideal esa semana.
Ayyy señor!!! recuerdo esa fila de féminas en el palco juntando sus codos cada vez que el rubito de ojos azules sin convocar aparecia para pavonearse delante nuestra y nos hacia la jornada más llevadera, mientras otros sufrian en sus carnes el partido. Extraña conjugación esto de lo trivial y lo importante de meter la pelotita dentro de la red que hay al final del rectángulo.

