Inolvidable
Después de bastantes años coincidí con Olga, ella me dió tu móvil a a partir de ahí siempre en la distancia hemos estado juntas. Que sorpresa ese reencuentro, ¿te acuerdas?.
Te ví muy mujer,independiente, fumando, con tu bolso, no parecías una universitaria corriente. En aquella cafetería de Madrid sellamos nuestra amistad que hoy dura ya 26 años, cuánto, verdad?. Lo cierto es que cada vez que hablamos somos un poco aquellas jovenzuelas que salían por Coruña y no paraban de reirse, intercambiar ropa, disfrutar e incluso llorar, de vez en cuándo miro las fotos de las fiestas en tu apartamento, cuándo me dedicabas hasta el amanecer cada vez que te visitaba, menuda paliza escuchar el despertador anunciandote que debías ir a trabajar después de que tú Keka hubiese sorbido cualquier resquicio de frescura que tuvieses hasta las tantas de la madrugada y encima se quedaba en tu apartamento durmiendo placidamente, perdoname. Que bien lo hemos pasado Techiña y hoy somos madres (bueno tu supermadre) y residentes en nuestras casas a 1000 km de distancia. Te siento muy cerca siempre, tú fomentas y prácticas la amistad cosa poco frecuente por los ritmos de vida actuales eso es de admirar. Y aquellas ferias en Málaga¡¡¡no recuerdo cuando paramos, todo era una ducha y a la calle, menos mal que en mi casa no teníamos visitas inesperadas de vecinos varios a altas horas de la madrugada, porque sino no tendríamos horas del día para cerrar los ojos, aunque en el fondo no queríamos cerrarlos tampoco.
Hoy estás asentada y enlazada a lo más bonito que nos puede suceder, los hijos. ¿Cuándo nos tomamos un café para hablar del futuro?



