La uva negra
Tu boca me sabe a uvas, dulce y ácida, fresca y pasa, a veces lo que dices es redondo, y otras en cambio verde.
Me puedes hacer atragantar o resultar un manjar, tu variedad hace que me vuelva anárquica, y hasta pierdo la noción de tu temporada.
Me han dicho que si me como tus pepitas me sale un árbol de la tripa, tus taninos...
Rico estás sobre la mesa tan rojo, tan rioja, y acompañado de una buena presa.
Cuantas buenas cosas nos das, sabes que tu potasio es bueno para mi corazón, depuras mis toxinas, haces que mi piel sea todo lo joven que mis ojos quieren ver, haces que nada me retenga, pero si me paso me embriagaré de tí y entonces me podrás llevar a tu terrero, serrano, mediterráneo , para que vea como naces, como maduras y como estimulas mi circulación.
Me tengo por privilegiada pues ya sé que no eres apta para diabétic@s .

