Mirando hacia arriba
Estamos en casa como en un hospital robado(frase utilizada por mi padre cuándo estamos todos chunguisimos), las niñas cuando están malitas tienen querencias y necesitan que las mime, que las arrope, que les de sopita y calorcito de mamá. Lo entiendo, cada vez que ellas se hacen amigas de esos bichitos tan pequeñitos que anidan en el interior de sus sistemas orgánicos y se convirten en estornudos, tos, fiebre, llantos y todo eso que tan jodido que casi todos conocemos en estas fechas (al menos yo los manifiesto todos) , es ahora cuando entiendo que yo también quiero lo mismo.
No esas amistades sino ese calorcito que a veces sientes que no tienes derecho a tener por el rol que desempeñas.
Cuándo te sientas en el cuello de una botella tienes dos opciones o sacar la cabeza o caer en el fondo entendiendo que para salir de la misma lo más difícil es subir por sus paredes resbaladizas, altas y sin apenas oxigeno.
Hay cosas que no curan los medicamentos.




Comentarios sobre Mirando hacia arriba
Querida keka...Tú hablás de la ternura, ese don que normalmente las madres tenemos cuando sobre todo nuestros hijos la necesitan. Esa frase de...dar sin recibir nada, nos va como anillo al dedo en está ocasión, sólo que a veces se paga un alto precio por dar y no recibir nada o casi nada, me refiero a los que están alrededor, ya que los hijos son una fuente infinita de ternura.
Un bs muy fuerte Keka, entiendo la sensación muy bien.
Cuídate.
Gracias como siempre por ponerte en el lugar de los otros , en este caso el mio propio.
A veces me siento sin derechos y está claro que los necesito aunque sea una vez al año como la navidad , las vacaciones y otros elementos creados con el fin de complacer en alguna ocasión nuestras necesidades. Por que eso es lo que que son al fin y al cabo.